Helena Lagaxio
Participa y estudia en el Taller del Prof. Daniel Amaral Oyarvide desde sus inicios en la década de los ochenta.
Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas desde 1986 en Uruguay, Argentina y Brasil.
Es integrante de las muestras de arte contemporáneo del Mercado 18 de Julio en la ciudad de Salto, en forma consecutiva del 2001 al 2009.
Participa en la muestra “Absence” de la Alianza Uruguay – Estados Unidos en 2001, en la muestra “Miradas Convergentes”, en el Instituto Goethe, en 2003.
Ha obtenido las siguientes distinciones:
Bienal de la Costa de la ciudad de Paysandú, obra adjudicada al Consulado Argentino (1999) y Premio Especial del Salón de Escultura del Banco de la República Oriental del Uruguay, Montevideo (1987).
Participa en la Bienal Internacional de Acuarela de Viña del Mar, Chile (2010).
Helena Lagaxio, en un terreno de hábitos mágicos donde los oficios se confunden y se mezclan, vendría a ser una bordadora, una encajera de la acuarela.
Después de haber sido una disciplina digna y estimada, la acuarela debió padecer una trivial sumisión a imágenes complacientes de arreglos florales, marinas y paisajes.
Helena decide ejercer un rescate enaltecedor y recurrir a sus levedades, incluso a sus hermosas tersuras, al encantamiento de su transparencia, a su capacidad para concentrar o dispersar materia, al inmenso repertorio de sus prodigios.
El rescate se produce, criterio aún más valioso, tratando de enriquecer las cualidades pictóricas de los tonos elegidos, por ejemplo, un gris revela asombrosas texturas ocre y/o amarillosas, claros morados, reverberando por una luz iridiscente. Azules y verdes, o naranjas y/o rojos, muy tenues, naranjas afrutados.
Dibuja el papel con parafina para que la acuarela no pueda fijarse y el blanco surja con una nítida luminosidad.
En todas sus delicadas, seductoras sedosidades, se percibe interés por transitar fértiles territorios míticos, no dentro del pensamiento religioso, sino como fabulario de una manera u otra, ha sustentado y sustenta el entramado de diferentes culturas y colectivos sociales.
Escenarios míticos narrados con la apoyatura de un repertorio sígnico que es, al mismo tiempo, protagonista sintáctico de lo formal y clave de intenso valor simbólico.
Alfredo Torres.
