El 25 de noviembre de 1961 nací en Salto, Uruguay. Soy descendiente de italianos y portugueses, dos culturas que estuvieron y siguen presentes en mi vida cotidiana.
A los pocos días de nacida me fui al campo, donde viví hasta los 6 años, edad en la que debía comenzar la escuela.
Ese período de mi niñez fue realmente maravilloso: el contacto con la naturaleza enriquecía mi imaginación y moldeaba mi personalidad.
La observación diaria del paisaje y el contacto con los animales me hizo crecer segura e independiente.
Sumado a esto la narración diaria de mi madre: cuentos tradicionales, canciones y nanas en portugués.
Así, lentamente, me preparaba para la adquisición de la lectoescritura.
Comencé la Educación Primaria en la Escuela N.º 3 “José Pedro Varela”, etapa de nuevos vínculos y conocimientos.
Hasta ese momento no había tenido acercamiento a las Artes Plásticas.
Podíamos dibujar a nuestro placer un ratito antes de la salida, sin ninguna propuesta del docente.
Yo sentía que para mi era un mundo desconocido; aunque disfrutaba de las obras de los compañeros que dibujaban y pintaban espontáneamente.
Luego asistí al Liceo N.º 1 “Instituto Politécnico Osimani y Llerena”.
En los primeros cuatro años teníamos una asignatura llamada Dibujo. Se trataba de dibujar a mano alzada modelos que nos proponían los profesores en el frente de la clase con objetos como: frutas, cuerpos geométricos de madera y mucho más.
¡Qué frustración sentía yo! No me gustaba y no podía hacerlo.
Avanzando los años vinieron las perspectivas con instrumentos geométricos. Peor me sentí.
Por suerte, siempre mi hermana me ayudaba; ella tenía facilidad para el dibujo y la pintura.
Yo creía que nunca lo iba a poder lograr.
Finalicé el liceo y comencé a estudiar Magisterio, como siempre lo había soñado. El Plan Magisterial de ese momento no tenía espacio para el arte.
Una vez finalizada mi carrera, me fui a trabajar a la Escuela Rural (“Escuela de Vida”).
Ocho años de trabajo por diferentes lugares de la ruralidad enriquecieron mi observación y seguramente, fui guardando paisajes en mi mente.
Llegó el momento de trabajar en la ciudad como Maestra Común, dejando el cargo de Directora que venía ejerciendo. Comencé a perfeccionarme profesionalmente, presentándome a diferentes concursos.
Siempre fui apasionada de la lectura y la literatura.
En el año 1996 realicé el curso de Perfeccionamiento de Lectura y Escritura en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
Hice diferentes publicaciones en revistas educativas sobre Ciencias Sociales y Lengua.
Ejercí cargos de Subdirectora y Directora en Escuelas de Práctica.
Participé del Programa de Alfabetización de Adultos, trabajando en el campo como en la ciudad.
Realicé un Postgrado de Lengua y Literatura en “Cruz de los Caminos”.
En el año 2000 ingreso como docente de Lengua en el Instituto de Formación Docente de Salto, trabajando con alumnos de primero, segundo y tercer año.
Así, casi sin darme cuenta, llegaba el momento de jubilarme… y había que pensar “qué hacer” como nuevo proyecto de vida.
Aquí fue donde surgió —no sé cómo— la idea de comenzar a pintar.
